lunes, 5 de julio de 2010

Neshama una bruja diferente 21

Capítulo 21

Me desperté antes del amanecer, Zevran dormía a mi lado, sonreí y me despeje. Necesitaba tiempo para pensar y ese parecía un buen momento para hacerlo. Habían pasado muchas cosas que necesitaba meditar, por eso invoque una pequeña luz, muy tenue, pero que hacia huir a la oscuridad, ya he explicado de donde me viene la fobia a la oscuridad, aunque la presencia de Zev la atenuaba, ya que desde que estaba con él no había necesitado la luz mágica, en ese momento me ayudaba a pensar y además me daba la gratificación de poder admirar a Zevran dormir, algo que me gustaba por que perdía la aspereza y la tensión, cuando dormía era como si rejuveneciera algunos años. Pero aunque Zev fuera mi amante y me encantara perderme en sus facciones, no me había levantado para eso.
Tenía que concentrarme en cómo conseguir conquistar a Alistair, sin que este crea que tiene alguna posibilidad romántica o sensual conmigo. Ort dijo algo interesante, debía de volverle a la realidad de los Guardias Grises, creo que ese sería el mejor camino, recordarle de forma brutal que es un guardia gris y no un templario. Pero la pregunta más importante, ¿Es como hacerlo, como conseguir que realmente comprenda su cometido? Quizás debería llevarlo de vuelta a Ostagar, de hecho creo que deberíamos haber ido hace mucho tiempo.
En Ostagar le obligaría a contemplar la verdadera razón de la existencia de los Guardias Grises. No sabía cómo lo lograría, pero si sabía que era el camino a seguir. Quizás aun quedara algo que le recordara a Duncan, era la única posibilidad que veía de que toda esta historia no terminara de una manera catastrófica.
La luz del alba comenzó a filtrarse por la tienda, borrando la oscuridad, apague la luz pequeña y al poco tiempo sentí ruido fuera de la tienda, pensé que sería alguno de los compañeros, que ya se habría levantado. Bueno era hora de ver si mi plan surtía efecto, ojala pudiera huir con Zev al fin del mundo, a un lugar donde no existieran tantas complicaciones, pero la realidad se imponía, había que luchar y si queríamos sobrevivir, tendríamos que vencer en varios frentes, no solo en el de la Ruina, pues el Archidemonio no era nuestro único enemigo.
Sentí murmurar a Alistair cerca de la tienda, parecía hablar con alguien, pero solo podía oírle a él. Por lo que pude escuchar se había levantado con un ataque de celos, pues murmuraba sobre Zev y yo, y supuestamente lo que hacíamos en la tienda, esto había que cortarlo de raíz, no podía seguir creciendo o al final terminaría siendo nuestra ruina y la de toda la nación de Feraldan.
Me incline sobre Zevran y le bese, acariciándole la cara.
-- Zev cariño, despierta.
Abrió los ojos y me abrazo atrayéndome hacia él.
-- Llevo despierto un rato, ¿Qué te ha despertado tan temprano?
-- Necesitaba pensar, creo que se como coaccionar a Alistair. Pero ya esta dando vueltas alrededor de la tienda. Tenemos que conseguir frenar sus celos o de lo contrario tendré que matarlo, no veo otra alternativa, no me arriesgare a que te ataque o a que nos destruya, por sus celos.
-- Haremos lo que haya que hacer. Sé que harás lo correcto, no te preocupes. Ahora vamos a poner ese plan tuyo en funcionamiento, haber si funciona. Si no me encargare de la situación.
-- No Zev…
No me dejo hablar me beso suavemente en los labios, mientras me abrazaba.
-- Vamos Neshi.
Nos levantamos y vestimos después salimos de la tienda, aun Alistair estaba dando vueltas cerca de la tienda, al vernos salir, se fue enfurruñado hasta la hoguera que ahora solo eran rescoldos.
-- Estas despierto – dije haciéndome la tonta, como si no lo hubiera escuchado murmurar cerca de la tienda – Necesitamos hablar, así que me alegro que ahora podamos hacerlo.
-- No tienes nada que decir, aquí mando yo.
-- ¿También serás capaz de decidir, qué hacer en la próxima crisis cuando haya que decidir, quién vive y quien muere? Esto tiene que terminar Alistair, hay demasiadas vidas en juego, para que te pongas a mirarte el ombligo y pienses que el mundo gira a tu alrededor. Te comportas como lo haría un chiquillo de seis años, no te das cuenta de cuál es el verdadero cometido de los Guardias Grises o ¿ya has olvidado que eres uno de ellos?
-- Soy un Guardia Gris no me he olvidado de ello, pero también soy el futuro rey, por lo que te corresponde obedecerme.
-- Por lo que se ve quieres liderar tú, por mi esta bien, ¿pero que pasara cuando tengas que mandar a la muerte alguna persona? No te veo como líder de un grupo tan pequeño como el nuestro y menos te imagino como rey, para ambas cosas deberías haber crecido más mentalmente. He terminado de consentirte tonterías Alistair. Vamos a empezar a recoger las cosas, volvemos a Ostagar, quiero ver si puedo encontrar algo que haya pertenecido a Duncan o quizás con suerte aun podamos encontrar algo de Duncan.
-- ¿Quieres perder el tiempo, cuando tenemos tantas cosas que hacer aun?
-- Alistair tenemos muchas cosas que hacer, eso es verdad. Pero lo más importante es que tú recuperes tu cerebro, sino todo terminara en un verdadero desastre. Además creo que le debemos a Duncan volver a por sus restos, si es que se pueden encontrar, no eras tú el que lloraba por que había muerto, cumpliendo con su deber, pues ahora no pongas trabas a realizar lo que deberíamos haber hecho hace tiempo. Estamos relativamente cerca, en un día andando rápido, podemos llegar hasta la fortaleza de Ostagar e investigar que ocurrió, es mas Wynne se puede quedar aquí con las cosas y Sten así se protegerán mutuamente, sin problemas, de esa manera no tendríamos que mover el campamento entero e iríamos más rápido.
Leliana terminaba de despertarse y dijo.
-- Y donde dormiremos, no esperaras que durmamos al aire libre, ¿Verdad? Además tengo que llevarme mis cosas, las necesito.
-- A ver Leliana. Dormiremos con una manta y punto, llevar las tiendas de campaña solo conseguirán retrasarnos, sino puedes dormir así entonces mejor te quedas aquí. Tus cosas también se quedan aquí. No podemos ni debemos cargar con más peso del absolutamente necesario, sino estas conforme pues te quedas a vigilar las cosas.
Alistair dijo
-- Deja al asesino ese aquí.
-- No, Zevran se viene conmigo. Y no se llama asesino, su nombre es Zevran, espero que no se te olvide. Bien Leliana te vienes o ¿prefieres quedarte con tus cosas bonitas? Decídelo ahora por que nos marchamos ya, después de que desayunemos.
-- Pero yo quiero que él se quede aquí.
-- No Alistair. Zevran es mi compañero, no voy a ir a ningún lado sin él.
-- Te fías demasiado de ese elfo, que intento asesinarte.
-- Zev intento asesinarme una vez, tú has intentado asesinarme cada vez que quito mi vista de tu persona. No me fió de ti, si me fió de Zev. Ahora pongámonos en marcha, esto ha durado demasiado.
Me gire para volver a recoger algunas cosas a la tienda, y escucho a Wynne decir.
-- Pues yo quiero ir, no voy a dejar a Alistair solo con vosotros dos.
Me volví otra vez, para mirar de frente a Wynne.
-- No tu no vienes, estas aquí en contra de mi voluntad, no voy a permitir que vengas. Ves pensando que vas a comer campamento para todo lo que resta del tiempo, no te quiero a mi lado en una batalla, ni cerca de mí y ni se te ocurra canalizar un hechizo porque te dejo frita.


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